


Con el propósito de fortalecer el cuidado de la vida, promover la salud mental y generar espacios de escucha y acompañamiento, la Juan de Castellanos, a través de la Unidad de Bienestar Universitario y en articulación con el Centro de Orientación y Escucha Móvil (COEM), desarrolló la Semana “Vive la Vida, Vive la Juan”, del 7 al 12 de septiembre. La iniciativa convocó a estudiantes, docentes y administrativos alrededor de una conversación necesaria: la importancia de reconocer las emociones, expresar lo que se siente, pedir ayuda y construir redes de apoyo.
Bajo los mensajes #SeptiembreAmarilloEnLaJuan y #ViveLaVidaViveLaJuanEnAmarillo, la comunidad universitaria participó en diferentes espacios orientados a promover la escucha, la empatía y la eliminación de prejuicios frente a la salud mental. A través de experiencias como “Tu historia merece ser contada”, “Lo que no digo también merece ser escuchado” y “Más preguntas y menos prejuicios”, se propiciaron encuentros para conversar, compartir experiencias y reconocer que cada historia merece ser escuchada y acompañada.
La programación también integró espacios radiales, pausas activas, actividad física y encuentros de reflexión, que permitieron llevar el mensaje del cuidado de la vida a diferentes escenarios de la institución. Más que actividades aisladas, estos espacios buscaron fortalecer los vínculos dentro de la comunidad universitaria y recordar que escuchar a otros, brindar apoyo y solicitar ayuda oportunamente son acciones fundamentales para el bienestar.
Uno de los momentos destacados fue el webinar “Cuidar a quienes cuidan, porque detrás de un rol, hay una vida”, dirigido a docentes y administrativos. Este espacio permitió reflexionar sobre el bienestar de quienes, desde sus diferentes responsabilidades, acompañan y orientan diariamente a otros, resaltando la importancia de reconocer también sus propias necesidades emocionales y de cuidado.
De esta manera, la Semana “Vive la Vida, Vive la Juan” dejó como mensaje central que el cuidado de la salud mental es una responsabilidad compartida y que la construcción de entornos protectores comienza con acciones cotidianas como escuchar sin juzgar, acompañar con empatía, hablar oportunamente y saber cuándo buscar apoyo.
Con esta iniciativa, la Juan reafirma su compromiso con una comunidad universitaria en la que la escucha, la empatía, el respeto y el acompañamiento hagan parte de la vida cotidiana, fortaleciendo una cultura de cuidado en la que cada persona pueda sentirse reconocida y acompañada.
Porque en La Juan, cada persona cuenta. Vive la vida, vive la Juan.






