







La Juan cerró por todo lo alto el encuentro “Legado Juanista: la noche de los graduados que hacen historia”, con un concierto estelar de música vallenata que hizo de la noche una celebración llena de alegría, orgullo y sentido de pertenencia.
¡Legado juanista sonó a vallenato! Más de dos mil graduados juanistas se reunieron para cantar, bailar y disfrutar de un espectáculo inolvidable junto a Alejandro Palacio, en una celebración que hizo vibrar a la familia juanista y puso el broche de oro a un encuentro preparado especialmente para quienes siempre serán parte de la historia de la Juan de Castellanos.
Con su carisma, energía y reconocida trayectoria musical, Alejandro Palacio se tomó el escenario para regalarles a los asistentes una noche cargada de emoción. El artista vallenato, recordado por su protagónico en la novela Rafael Orozco, el ídolo y por su paso como vocalista del Binomio de Oro de América, conquistó al público con una presentación que invitó a cantar, bailar y disfrutar cada instante.
Miles de voces se unieron en una misma celebración, convirtiendo la música en el lenguaje perfecto para reencontrarse, compartir y celebrar el orgullo de ser juanistas.
Este gran concierto fue mucho más que un espectáculo musical: fue una muestra del compromiso de la Juan de Castellanos con sus graduados y del valor que representan para el presente y el futuro de la institución. Bajo el liderazgo del reverendo padre Carlos Eduardo Castiblanco Sierra, rector de la Juan, se preparó una celebración que recuerda que el vínculo con los graduados no termina con la obtención de un título, sino que permanece vivo a través del tiempo, los logros y las experiencias compartidas.
Este encuentro reafirmó la importancia de mantener abiertas las puertas del alma mater, fortalecer los lazos con sus profesionales y crear espacios para que las distintas generaciones vuelvan a encontrarse con la institución que hizo parte de sus sueños y su formación. Porque celebrar a los graduados es también reconocer su aporte a la sociedad, agradecerles por llevar el nombre de la Juan en alto y renovar el compromiso de seguir construyendo futuro junto a ellos.
Entre canciones, sonrisas y miles de voces que latieron al unísono, el gran Encuentro de Graduados 2026 llegó a su cierre con una energía extraordinaria y un mensaje que permanece: la familia juanista sigue unida, su legado continúa creciendo y siempre habrá motivos para volver a casa.
¡Así se celebró el orgullo de ser juanista! Fue una noche para cantar, reencontrarse y recordar que, sin importar cuántos años pasen, la Juan siempre será parte de quienes llevan su legado en el corazón.




